Ayer se rindió, una vez más, un bonito homenaje a la figura de Antonio Puerta, en forma de la novena edición del trofeo que lleva su nombre y que sirvió de presentación del nuevo proyecto de Berizzo ante la parroquia sevillista. Un partido que además, fue una excelente piedra de toque para lo que se viene en menos de una semana; el partido de ida de la previa de Champions League, con el que se dará el pistoletazo de salida oficialmente a la temporada 2017/2018.

Y el partido de ayer fue especialmente interesante por dos motivos: El primero, porque la Roma no vino a pasearse y mostró un planteamiento férreo; lo que viene perfecto para medir el momento de forma y el segundo, porque pudimos ver un esbozo importante de lo que va a ser este equipo y aunque aún hay algunas piezas que necesitan unas semanas más de rodaje, las sensaciones fueron bastante buenas.

Y esa falta de competitividad se hizo especialmente evidente durante la primera parte, donde el Sevilla no supo imprimir el ritmo necesario para doblegar a un rival duro, como son los italianos. Eso sí, supo controlar el balón y creó algunas ocasiones interesantes, aunque también concedió otras al rival. La peor noticia, fueron las molestias con las que se retiraron Correa y Mercado. La mejor, las fantásticas intervenciones de Sergio Rico, que nos permitieron mantener el empate al descanso y mostrar por enésima vez porque es el titular, año tras año, a pesar de las duras críticas a los que muchos acostumbran a someterle.

Ya en la segunda mitad, el equipo de Berizzo pareció insuflar nuevos aires. Con un Banega aún más participativo del juego colectivo, un Corchia que sigue mejorando, aún más, el buen nivel que ha mostrado durante toda la pretemporada y sobre todo, un Nolito que a pesar de mostrar signos de no estar al 100%, destaca por encima del resto en lo que a destellos de calidad se refiere. No en vano, fue clave en los dos goles; primero con una genial asistencia a Escudero y después con un fantástico disparo a la red. Es cierto que en algunos momentos pecó de individualismo, pero no tengo duda alguna, que pronto esas largas conducciones aportarán muchos puntos al equipo de Nervión.

El gol de la Roma, uno de aquellos que suelen llamarse “del honor”, no fue más que una anécdota en un tramo final en el que el equipo rojiblanco, algo ya cansado, pareció estar pensando ya en la ducha y el refresco. No me cabe duda, que esto no hubiera ocurrido en un partido oficial.

No quiero olvidarme de destacar a otro jugador como es Krohn-Dehli, que gracias a su calidad y admirable entrega se ha convertido, al menos para mi, en titular indiscutible junto a Banega, con quién forma una dupla de construcción de muchos kilates.

Lo único que me preocupa, además de la extraña y excesiva confianza que técnico argentino muestra por Walter Montoya, al que no entiendo si lo están mostrando para darle cartel y buscar una salida, o realmente lo consideran apto para este equipo; es la falta de gol de los nueves. Es cierto que aún es pronto y hay que confiar en ellos, sobre todo en las capacidades que promete el colombiano, pero creo que es indudable que hace falta asegurar el gol con Bacca, Jovetic o cualquier otro delantero contrastado.

En definitiva, buena piedra de toque para un Sevilla que muestra síntomas de estar cerca de su mejor versión y que parece llegar a la previa de Champions en una forma bastante aceptable. El IX Trofeo Antonio Puerta se queda en casa y todos contentos. ¡Que empiece lo bueno!