Por fin arranca el fútbol de verdad y lo hace con un partido de Champions, en el que se esperaba una velada plácida. Pero los turcos, la lluvia y la baja forma nos lo han puesto difícil. Aún así, nos llevamos una buena renta a Nervión.

Arrancó el encuentro con un once más que cuestionable. Especialmente, por los hombres de la banda derecha; Mercado y Montoya, quienes son claramente dos de las dos piezas que más desentonan en esta plantilla. La otra sorpresa ha venido con un doble pivote con N’Zonzi y Pizarro. Con este planteamiento, quedó evidenciado que Berizzo no quería arriesgar y ha preferido venir al Sánchez Pizjuán sin sorpresas. Y a la postre, quizás no se haya equivocado del todo, ya que el agua y las piernas han pesado demasiado pasados los 45 minutos iniciales.

En esa primera parte, el equipo supo dominar el encuentro. Sin recibir demasiadas ocasiones, manejando el balón casi a su antojo y dando la sensación que podría morder en cuanto quisiera, con tan sólo pisar el acelerador. Aunque nos fuimos al descanso sólo con un tanto en el marcador. Eso sí, un golazo, obra de Escudero, que aporta muchísimo, tanto en ataque como en defensa.

Ya en la segunda parte, las tornas cambiaron. Los turcos salieron en tromba, presionando mucho más y llegando con facilidad y peligro a la meta de Sergio Rico, quien ha hecho cuatro paradas de mucho mérito, ganándose a pulso la reciente renovación. Aunque, la nota negativa en su noche llegó en el gol del Istanbul Basaksehir. Cuando el disparo de Elia se le coló entre las piernas. Pero a mi parecer, fue más bien demérito de los centrales. Especialmente de Lenglet, quien no metió la pierna y dejó que fuera Pareja quien perdiera la carrera con el atacante holandés.

Con el paso de los minutos el Sevilla se recompuso y los cambios de Nolito y Navas le dieron un nuevo aire al equipo. Y cuando, el duende de Los Palacios tan sólo llevaba dos minutos en el campo, dió una genial asistencia a Ben Yedder, que remató con un delicioso toque de espuela, en el que sería el gol de la victoria sevillista. Que dos bandas vamos a tener si el palaciego y el sanluqueño están en forma.

Y para poco más dio ya el encuentro. Un resultado algo corto, teniendo en cuenta el rival, pero muy válido si atendemos a la fecha, las condiciones climáticas y sobre todo, que para la vuelta en Nervión los turcos tendrán que marcar dos goles para intentar rascar algo. Lo que, sin duda, hará que jueguen más abiertos y que nuestros jugones puedan hacer de las suyas. Estoy convencido que será un partido muy diferente, en el que podemos divertirnos mucho más que hoy. ¡El telón de ha levantado!